miércoles, 24 de marzo de 2010

La gran necesidad

Hoy, recordando un nuevo 24 de marzo, tengo en la mente una preocupación muy clara. ¿Cuántos, incluyendo a muchos adultos, son los que saben qué se recuerda en este día? ¿Cuántos, conociendo someramente el origen de este feriado, lo toman de todas formas con liviandad?
Poco se va a lograr sólo criticando a autoridades y medios de comunicación por su desinterés en distribuir información. Sólo con el esfuerzo de todos, manteniendo viva la Memoria durante todo el año, sin caer en la tentación de recordar los 24 de marzo porque "queda bien" y, sobre todo, hablando en los "nuevos idiomas" (redes sociales, correles, mensajeros instantáneos, bitácoras) es que se podrá revertir esta situación y no sólo brindar datos sino también transmitir una sensibilidad.
¿Acaso, si tu hermano habla en español, vas a intentar explicarle en marciano por qué es bueno ser generoso o por qué la Tierra gira alrededor del Sol? Todos los conocimientos y los valores relativos a esta fecha (que exceden todo período histórico) sólo pueden mantenerse vivos si las formas de transmitirlos se adaptan a los tiempos que corren.

jueves, 10 de diciembre de 2009

A una década de la asunción de De La Rúa



Hoy, 10 de diciembre, fecha más que destacada en la democracia argentina, se cumplen 26 años del comienzo de la presidencia de Raúl Alfonsín, 14 del inicio del segundo gobierno de Carlos Menem y 2 de la asunción de Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, el aniversario con un número más "redondo" se remonta a 1999, cuando el riojano depositaba la banda presidencial en el hombro de De La Rúa.
Me resulta inevitable recordar, no sin cariño, los tiempos en los que nací a la vida política argentina, en la segunda mitad de la década de 1990, con un presidente que se ganaba cada vez más antipatías y una luz de esperanza que brillaba en un hombre que prometía terminar con "la fiesta para unos pocos".
Más que respuestas a los interrogantes que me acuciaban entonces, persisten las preguntas, y tal vez más que en esos años. ¿Cómo pudo ser tan torpe De La Rúa? ¿Tan mal asesorado estaba? Y, sobre todo, aquella que me acuciaba en ese entonces, ¿Por qué convocó a Cavallo, que había trabajado con Menem? Hasta hoy sigo meditando cómo pudo cometer semejante decisión que le restó tanto apoyo popular.
Al menos, para no caer en el pesimismo extremo, vale la pena recordar que fue la primera vez en la historia argentina que un presidente entregó el mando a otro de un partido distinto en tiempo y forma sin mediar elecciones fraudulentas. Menudo avance a los ojos de un país con instituciones consolidadas, pero un paso nada desdeñable en una tierra que sufrió tanto para alcanzar la democracia.

domingo, 18 de octubre de 2009

Carta Abierta a los Directores de Museos de la Memoria argentinos

Estimados Sres. Directores de Museos de la Memoria argentinos:

Muchas de las víctimas del Proceso ejercían el periodismo a nivel profesional y, muchos más, se convirtieron en reporteros involuntarios. En esos tiempos mimeografías, cartas y noticias del Ping-Pong constituían herramientas imprescindibles para dar a conocer la verdad.

Hoy, tras el aluvión de la cibernética, los medios de comunicación han cambiado. Es el desafío de todos explotarlos para que permanezca indemne el espíritu de compromiso de aquellos años y siempre se mantenga vivo el fuego de la Memoria.

Por todo esto es que sugiero, a semejanza de lo decidido por el Museo de Auschwitz, crear Perfiles en Facebook vinculados a la preservación de la memoria y, especialmente, a su divulgación entre las generaciones más jóvenes. Sus costos serían mínimos, por no decir nulos, pero el bien que realizarían sería inconmensurable.

Abro la propuesta a todos los museos del mundo en homenaje a otros genocidios y a los museos en general, entendiendo que no sólo deben conservar y generar el saber sino también compartirlo con generosidad.

Sin más se despide

Patricio Agustín Iglesias
DNI: 34.622.757

viernes, 16 de octubre de 2009

Cambio Climático


Me parece excelente que la comunidad se organice en pro de una causa en especial. En ese respecto, Blog Action Day no es más que la continuación de una larga serie de movimientos en pro de un ideal elevado.
En este caso, cuando el tópico a tratar es el cambio climático, no tengo mucho por agregar. Las soluciones las conocemos: menos combustibles fósiles y más energías alternativas. Sin llevar a cabo esos sacrificios se compromete el bienestar no sólo de las futuras generaciones, sino de las presentes.
No quiero irme sin dejar planteada una preocupación. Cada vez oigo y leo más palabras al estilo de "no podemos combatir el calentamiento global; tenemos que adaptarnos a la nueva situación". No es, por supuesto, que niegue que tengamos que invertir esfuerzos en apoyar a las víctimas de las consecuencias desastrosas de estos cambios, pero... ¿Ya hemos perdido las fuerzas para combatir? ¿O será que es un argumento que favorece a los mismos de siempre?

miércoles, 14 de octubre de 2009

Mercedes Sosa


Al enterarme del fallecimiento de Mercedes Sosa me prometí redactar un pequeño artículo en mi bitácora en su homenaje. Sin saber qué escribir, fue revisando los papiros de mi mente que recordé que, en una ocasión, la pude haber conocido en persona.

En 1999, en plena campaña de la Alianza, Mercedes Sosa (que apoyaba a la coalición) vino en aras de proselitismo al antiguo Cine Belgrano de Boulogne (que, por cierto, fue reconvertido al poco tiempo en un "Todo por 2 pesos"). Mi familia militaba en ese entonces muy activamente en
la UCR y, lógicamente, fuimos a verla.

Llevó a cabo una representación teatral donde, con otros actores, hablaba de política. Menem no podía faltar, y me acuerdo de que ella, en un momento, preguntaba quién era el presidente.
Sobre el final buscaron chicos para regalarle una boina blanca (símbolo del radicalismo) y otros objetos. Me ofrecieron llevárselos a mí y, no sé por qué, dije que no. Al final fue una chica unos años mayor que yo quien se las entregó. Pero lo más gracioso es que, recién después de la actuación, me enteré de que ella era la famosa Mercedes Sosa. ¡Qué perdido!

¡Ay, decisiones de la vida! Hoy, en estas horas de nostalgia, por culpa de la inhibición, del capricho o de lo que haya sido, tengo que admitir que pude haberme situado frente a frente con el mayor exponente de la música folclórica de las últimas décadas, pero desaproveché la oportunidad.

lunes, 20 de julio de 2009