El sistema de "boleta sábana" sólo beneficia a los miles de diputados, senadores y concejales que viven de la política. Como expliqué en mi artículo anterior, este método fomenta que la gente no les preste atención a los candidatos que van en esos cargos, y así se llenan de parientes y amigos más leales a los dirigentes políticos que al pueblo que los eligió. Para peor, facilita maniobras fraudulentas que perjudican a los partidos que no poseen la estructura para tener fiscales en todas las mesas, como el robo de boletas.
Hace más de una década que muchos políticos y especialistas hablan de la necesidad de un cambio. Hay dos alternativas. Por un lado está la "boleta única", un papel donde están las distintas opciones para cada categoría y el elector tilda con una lapicera la de su preferencia, como en Córdoba y Santa Fe. Por el otro, la boleta electrónica, como en Salta o la Ciudad de Buenos Aires, donde el voto queda guardado en una oblea o chip.
Sin embargo, la cuestión no estaba suficientemente instalada en la opinión pública. Al margen del debate sobre la gravedad de los hechos de las elecciones del 9 de agosto y de las generales en Tucumán, no hay dudas de, que tras esos sucesos, el tema se metió como nunca antes en el centro del debate. En gran medida influyeron las redes sociales. Muchas prácticas que antes quedaban en meros rumores hoy están a la vista de todos. Un ejemplo de cómo Facebook puede servir para algo más que saber quién está en pareja.
Apuesto a que en 2017 va a usarse otro método. Y también a que las próximas elecciones van a ser mucho más tranquilas en Tucumán y otros distritos donde no hay elecciones provinciales, ya que el "aparato" se pone más nervioso cuando están en juego las "sillas" locales. Pero me parece muy contraproducente pretender cambiar el sistema para octubre. Quedan menos de 2 meses y se tiene que:
1) Elegir el sistema a adoptar (boleta única o boleta electrónica).
2) Contratar a la empresa encargada de imprimir las boletas o desarrollar el sistema informático. Este tipo de contrataciones, para que sean transparentes, necesitan de licitación, es decir, un proceso por el cual se convoca a los interesados y se evalúa cuál ofrece el servicio a un menor precio.
3) Realizar todos los controles que sean necesarios para garantir la confiabilidad del nuevo sistema.
4) Recapacitar a todas las autoridades de mesa, fiscales, gendarmes, policías, etc.
5) Explicar al electorado cómo debe votar.
Para 2011, candidatos opositores ya habían pedido un cambio del sistema en dos meses, y la cuestión quedó en la nada. Lo que se necesitan no son anuncios para ganar 15 minutos de fama en los multimedios, sino un análisis a mediano plazo para tener un sistema robusto que surja de un debate amplio y no de un proyecto improvisado.
viernes, 28 de agosto de 2015
domingo, 23 de agosto de 2015
Arrastrados por la Fiaca
Cuando volvió la democracia, los candidatos a diputados nacionales del radicalismo arrasaron hasta en la provincia de Buenos Aires, que siempre había sido peronista. ¿Convencieron a la gente de que eran los más capaces? ¿Tenía buenas propuestas para llevar al Congreso? Todo eso habrá influído, pero sin dudas se impuso, sobre todo, por arrastre.
Ese año Alfonsín, con su carisma y sus propuestas, supo ganarse el voto de numerosos peronistas que, después de la guerra, querían Paz, y después de la represión exigían que se investigaran los crímenes del Proceso. Como los candidatos justicialistas, por el contrario, agredían a sus adversarios y se negaban a juzgar a los militares, millones de argentinos que habían llorado con la muerte de Perón pusieron la boleta de Alfonsín dentro del sobre. Y acá está el detalle. Meditaron su voto a nivel de presidente, pero no se preocuparon tanto por ver quiénes eran los otros candidatos radicales. Así, entraron "arrastrados" por Alfonsín los diputados y senadores nacionales. Mucha gente eligió al candidato a presidente y, al no cortar boleta, entraron todos los otros candidatos de su mismo partido. Como cuando se barre con una escoba: se arrastra de todo sin distinguir bien.
Eso es el "arrastre" en política. Gracias al sistema de sábanas, como se vota todo el mismo día y a mucha gente le da "fiaca" averiguar sobre cada cabeza de lista y cortar boleta, un candidato fuerte les suma votos a los candidatos de las otras categorías. Hablando de la provincia de Buenos Aires, por lo general los que más arrastran son el presidente y el intendente. Algunas veces, también, el gobernador. Y así surgen las alianzas más inexplicables y se definen en cuartos cerrados las candidaturas a cargos legislativos.
Supongamos que un candidato a presidente está buscando el apoyo de varios intendentes para que le "arrastren" votos, ya que sabe que en sus municipios hay mucha gente que apoya sus gestiones y vota "sábana entera", es decir, va a votar al presidente que vaya en la misma boleta que su intendente. Seguramente, el apoyo de esos jefes comunales no será gratis. Como contrapartida, le exigirán que alguna persona de confianza de ellos vaya en las listas a diputados provinciales, para así asegurarse un "operador"; es decir, alguien que presente proyectos en la legislatura provincial para defender sus intereses (por ejemplo, que pida obras para su municipio). Como casi nadie medita su voto a diputados provinciales, cualquier candidato que vaya pegado a la lista de un intendente popular va a entrar, por más que no tenga más mérito que ser pariente de un jefe comunal (lo cual es muy común en casi todos los partidos).
Año a año, concejales sin experiencia en la política son elegidos por el simple hecho de ir pegados a la boleta de un presidente popular que no llegó a conseguir candidatos fuertes en algunos municipios. Diputados provinciales sin un buen currículum asumen una responsabilidad enorme (regulan la salud y la educación en sus provincias, definen impuestos, participan en el nombramiento de jueces, controlan a la policía) por el simple hecho de ser amigos o parientes de un político de peso. Y diputados nacionales que llevan décadas sin trabajar de otra cosa que de políticos entran arrastrados por los votos de presidentes, gobernadores e intendentes que, a cambio de ofrecerles el "arrastre" necesario para entrar y gozar de un sueldo fabuloso, tres meses de vacaciones y horarios muy flexibles, les exigen que voten de acuerdo a las órdenes que les den sus "patrocinadores".
¿Cuándo va a terminar el arrastre? El día en que a la gente le deje de dar fiaca perder diez minutos en internet para decidir qué candidato a diputado provincial votar, o cuando desaparezcan las listas sábanas y se use voto electrónico o boleta única.
Ese año Alfonsín, con su carisma y sus propuestas, supo ganarse el voto de numerosos peronistas que, después de la guerra, querían Paz, y después de la represión exigían que se investigaran los crímenes del Proceso. Como los candidatos justicialistas, por el contrario, agredían a sus adversarios y se negaban a juzgar a los militares, millones de argentinos que habían llorado con la muerte de Perón pusieron la boleta de Alfonsín dentro del sobre. Y acá está el detalle. Meditaron su voto a nivel de presidente, pero no se preocuparon tanto por ver quiénes eran los otros candidatos radicales. Así, entraron "arrastrados" por Alfonsín los diputados y senadores nacionales. Mucha gente eligió al candidato a presidente y, al no cortar boleta, entraron todos los otros candidatos de su mismo partido. Como cuando se barre con una escoba: se arrastra de todo sin distinguir bien.
Eso es el "arrastre" en política. Gracias al sistema de sábanas, como se vota todo el mismo día y a mucha gente le da "fiaca" averiguar sobre cada cabeza de lista y cortar boleta, un candidato fuerte les suma votos a los candidatos de las otras categorías. Hablando de la provincia de Buenos Aires, por lo general los que más arrastran son el presidente y el intendente. Algunas veces, también, el gobernador. Y así surgen las alianzas más inexplicables y se definen en cuartos cerrados las candidaturas a cargos legislativos.
Supongamos que un candidato a presidente está buscando el apoyo de varios intendentes para que le "arrastren" votos, ya que sabe que en sus municipios hay mucha gente que apoya sus gestiones y vota "sábana entera", es decir, va a votar al presidente que vaya en la misma boleta que su intendente. Seguramente, el apoyo de esos jefes comunales no será gratis. Como contrapartida, le exigirán que alguna persona de confianza de ellos vaya en las listas a diputados provinciales, para así asegurarse un "operador"; es decir, alguien que presente proyectos en la legislatura provincial para defender sus intereses (por ejemplo, que pida obras para su municipio). Como casi nadie medita su voto a diputados provinciales, cualquier candidato que vaya pegado a la lista de un intendente popular va a entrar, por más que no tenga más mérito que ser pariente de un jefe comunal (lo cual es muy común en casi todos los partidos).
Año a año, concejales sin experiencia en la política son elegidos por el simple hecho de ir pegados a la boleta de un presidente popular que no llegó a conseguir candidatos fuertes en algunos municipios. Diputados provinciales sin un buen currículum asumen una responsabilidad enorme (regulan la salud y la educación en sus provincias, definen impuestos, participan en el nombramiento de jueces, controlan a la policía) por el simple hecho de ser amigos o parientes de un político de peso. Y diputados nacionales que llevan décadas sin trabajar de otra cosa que de políticos entran arrastrados por los votos de presidentes, gobernadores e intendentes que, a cambio de ofrecerles el "arrastre" necesario para entrar y gozar de un sueldo fabuloso, tres meses de vacaciones y horarios muy flexibles, les exigen que voten de acuerdo a las órdenes que les den sus "patrocinadores".
¿Cuándo va a terminar el arrastre? El día en que a la gente le deje de dar fiaca perder diez minutos en internet para decidir qué candidato a diputado provincial votar, o cuando desaparezcan las listas sábanas y se use voto electrónico o boleta única.
domingo, 5 de julio de 2015
Una carga liviana para el presidente que viene
El
kirchnerismo, más que dejar una herencia pesada, como creen muchos, va a
darle a su sucesor una carga muy liviana. Fue una década donde se
traspasaron muchas barreras, por lo que quien venga tendrá la libertad
de no tener más que moverse unos pasos hacia atrás para mostrar signos
de moderación y apertura.
Un
caso es el de la cadena nacional. Ningún gobierno, ni civil ni militar, la había usado con tanta frecuencia hasta 2007. Con abandonarla o emplearla cada dos
o tres meses dará una señal muy fuerte de calma, que es lo que el
electorado pide hoy. Y de forma gratuita. No necesitará ni convocar a la
oposición a una mesa de diálogo, ni mucho menos sentar en el Congreso
medidas de largo plazo para dar una imagen lejana a la confrontación.
Una gota menos de confrontación se podrá vender como un manantial de
concordia.
Algo
similar ocurrirá con las estadísticas oficiales. Argentina tiene una
deuda enorme con la transparencia de los datos públicos. Sería excelente que
el gobierno nacional, siguiendo, por ejemplo, lo que ocurre con ChileCompra,
donde cualquiera puede conocer por internet los gastos del Estado,
implemente sistemas avanzados de control ciudadano. Sin embargo, como
durante estos años retrocedimos tantos pasos tras la intervención del
INDEC, con sólo normalizarlo parecerá que el presidente es un abanderado
de la información abierta. Y ni siquiera del todo. Puede poner en orden
sólo algunas variables, como las de inflación, y mantener otras sin
reestructurar, como las de pobreza, y excusarse en que "van avanzando de
a poco", no quieren "apresurarse" y el infaltable "ya avanzamos mucho".
Pero esta verdad parcial será bien aceptada, porque muchos argentinos
confundirán una mentira mejor disimulada con la verdad.
martes, 16 de junio de 2015
¿Qué es un partido político?
Tal como comenté en Facebook, me gustaría realizar aportes sobre cómo se organizan los partidos políticos en Argentina, a fin de entender más los movimientos en este año de elecciones. Desde ya estoy abierto a sugerencias y correcciones, ya que no soy de los más entendidos en el tema.
¿Qué
es un partido político? Luego de la independencia se hablaba del
"partido federal" o el "partido unitario", pero no eran partidos tal
como los entendemos hoy (o como los entendíamos hace unos años). Eran
grupos de seguidores de un determinado caudillo. Martín Fierro o Juan
Moreira describen muy bien cómo los políticos contrataban a gauchos
(precursores de los punteros de hoy) para que forzaran a votar a la
gente y atacaran a los opositores. Estamos hablando de
elecciones a "voto cantado", donde el sufragio era público.
Recién
con el radicalismo y el socialismo, hacia 1890, van tomando forma
partidos más ordenados, con normas internas, periódicos propios, sedes y
afiliados, que dejan de ser un conjunto difuso de "caciques" que se
pasaban de un líder a otro sin muchos trámites a volverse grupos más
estables que, numerosas veces, financiaban las actividades partidarias
("cotizaban"; es decir, pagaban una pequeña suma mensualmente para no depender económicamente de alguien en particular). Recién en 1912, tras
dos décadas de reclamos de distintos sectores, sobre todo del
radicalismo (que llegó a intentar tres golpes de estado contra un
régimen que consideraba, no sin razón, ilegítimo), con la Ley Sáenz Peña
no sólo el voto masculino pasó a ser secreto y obligatorio, sino
también (y esto no es tan conocido) se incorporó la representación de
las minorías en el Congreso.
Como
bien se sabe, tras un período de democracia de 1916 a 1930, durante más
de 50 años se alternaron dictaduras, muchas de las cuales acudieron a
los peores métodos de represión, y gobiernos constitucionales débiles.
Sin entrar en detalles, los hechos más sobresalientes en la materia de esta época son, tal vez:
1) Fue de un gobierno de facto (el de Uriburu) la primera norma que intentó regular a los partidos políticos.
2)
Aunque hubo una breve experiencia a nivel provincial en la década de
1920 en San Juan, y algunos otros casos aislados, recién en 1947 se les
garantió a las mujeres el derecho a votar y ser elegidas.
3)
Si bien la mayoría de los argentinos recuerda la represión del último
gobierno de facto, también regímenes anteriores (Uriburu, Aramburu,
Onganía, etc.) persiguieron y asesinaron a militantes de los más
diversos partidos políticos.
4)
En todo este período los partidos debían convocar a sus seguidores a
que se reafilien cada vez que se pasaba de un gobierno militar a un
gobierno democrático. Se volvía a "foja cero" cada vez que terminaba un
período de facto. Esto no es menor, porque como vamos a comentar más adelante, muchos partidos políticos que siguen vigentes hoy lograron ser reconocidos en 1983, cuando convocaron a sus simpatizantes a que se afiliasen. Aunque la mayoría no tenga muchos seguidores hoy ni sus dirigentes
aparezcan en los medios, siguen teniendo una enorme influencia detrás de
los escenarios.
domingo, 13 de julio de 2014
Opinología 7: Un partido difícil, pero no imposible
El Mundial es, por tradición, materia de opinología. ¿Por qué me voy a quedar atrás, con tantos opinólogos dando vueltas?
Con Holanda cronistas y opinólogos ya estaban pensando en Alemania y consideraban a los neerlandeses un trámite. Resultó que la Naranja fue un equipo muy duro, al que sólo se pudo doblegar en penales. Ahora, sobran los periodistas deportivos y ciudadanos mucho o poco entendidos en la materia con espíritu derrotista. "Ya fue un enorme logro llegar hasta acá", "Alemania es un equipo imposible", "Habrá que esperar un milagro para ganarle" y sentencias parecidas cubren los diarios y las redes sociales.
¿El rival es difícil? No hay dudas. ¿Se conocen mejor entre sí que los argentinos? Con buena parte del equipo jugando en el Bayern Munich y una enorme cantidad de jugadores argentinos en la diáspora, esto también es una ventaja para los teutones. ¿Están más descansados físicamente? También es cierto. ¿Los rivales de Alemania fueron de mayor jerarquía, tanto en la tabla de la FIFA como en la histórica de los Mundiales? No es falso.
Pero, ¿Es un equipo imposible de vencer? Casi pierden con Ghana. Fueron al alargue con Argelia. Estuvieron sin poder marcar un gol a Estados Unidos durante la mayor parte del partido. El 7 a 1 con Brasil fue, al menos desde mi lectura y la de personas mucho más entendidas en fútbol que yo, más responsabilidad de Brasil que de Alemania.
No hay que perder las esperanzas, pero tampoco festejar por adelantado. Estamos ante un partido abierto y parejo. ¡Que viva el fútbol!
Con Holanda cronistas y opinólogos ya estaban pensando en Alemania y consideraban a los neerlandeses un trámite. Resultó que la Naranja fue un equipo muy duro, al que sólo se pudo doblegar en penales. Ahora, sobran los periodistas deportivos y ciudadanos mucho o poco entendidos en la materia con espíritu derrotista. "Ya fue un enorme logro llegar hasta acá", "Alemania es un equipo imposible", "Habrá que esperar un milagro para ganarle" y sentencias parecidas cubren los diarios y las redes sociales.
¿El rival es difícil? No hay dudas. ¿Se conocen mejor entre sí que los argentinos? Con buena parte del equipo jugando en el Bayern Munich y una enorme cantidad de jugadores argentinos en la diáspora, esto también es una ventaja para los teutones. ¿Están más descansados físicamente? También es cierto. ¿Los rivales de Alemania fueron de mayor jerarquía, tanto en la tabla de la FIFA como en la histórica de los Mundiales? No es falso.
Pero, ¿Es un equipo imposible de vencer? Casi pierden con Ghana. Fueron al alargue con Argelia. Estuvieron sin poder marcar un gol a Estados Unidos durante la mayor parte del partido. El 7 a 1 con Brasil fue, al menos desde mi lectura y la de personas mucho más entendidas en fútbol que yo, más responsabilidad de Brasil que de Alemania.
No hay que perder las esperanzas, pero tampoco festejar por adelantado. Estamos ante un partido abierto y parejo. ¡Que viva el fútbol!
miércoles, 9 de julio de 2014
Opinología 6: Todos piensan en Alemania y todavía falta Holanda
El Mundial es, por tradición, materia de opinología. ¿Por qué me voy a quedar atrás, con tantos opinólogos dando vueltas?
Después de 24 años, Argentina se mete en una semifinal. Una jornada histórica, aunque no tanto como la sonora derrota de Brasil ayer, que dejó a cronistas y opinólogos pensando en los teutones.
Antes que nada, conviene recordar que Argentina todavía no ganó la semifinal, y que mucho sentido no tiene estar pensando en una final con Alemania cuando tiene por delante a una de las mayores potencias históricas del fútbol. Holanda cuenta con un equipo potente, con grandes figuras como Van Persie y Robben y dos arqueros de reputación, uno especialista en los primeros 120 minutos y otro en penales. Son mañosos, como lo demostró Robben, saben manejar los tiempos del partido y tienen la capacidad de dar vuelta un resultado adverso. Hasta el último segundo del partido se desconoce el resultado.
Sería mejor no subestimarlos antes que dar por un trámite este partido en el que Argentina, si se enfoca, lo va a ganar: tiene grandes figuras, un equipo mucho más descansado que el holandés y una mejor trayectoria en las últimas 5 fechas del Mundial.
Después de 24 años, Argentina se mete en una semifinal. Una jornada histórica, aunque no tanto como la sonora derrota de Brasil ayer, que dejó a cronistas y opinólogos pensando en los teutones.
Antes que nada, conviene recordar que Argentina todavía no ganó la semifinal, y que mucho sentido no tiene estar pensando en una final con Alemania cuando tiene por delante a una de las mayores potencias históricas del fútbol. Holanda cuenta con un equipo potente, con grandes figuras como Van Persie y Robben y dos arqueros de reputación, uno especialista en los primeros 120 minutos y otro en penales. Son mañosos, como lo demostró Robben, saben manejar los tiempos del partido y tienen la capacidad de dar vuelta un resultado adverso. Hasta el último segundo del partido se desconoce el resultado.
Sería mejor no subestimarlos antes que dar por un trámite este partido en el que Argentina, si se enfoca, lo va a ganar: tiene grandes figuras, un equipo mucho más descansado que el holandés y una mejor trayectoria en las últimas 5 fechas del Mundial.
sábado, 5 de julio de 2014
Opinología 4: Muchos tiros, pocos goles
El Mundial es, por tradición, materia de opinología. ¿Por qué me voy a quedar atrás, con tantos opinólogos dando vueltas?
Bélgica va a ser un rival diferente a los otros cuatro anteriores. Los demás equipos con los que se cruzó Argentina jugaban como "seleccionados chicos"; es decir, aquellos grupos temerosos que se amontonan en el área propia tratando de terminar el partido de la forma menos vergonzosa posible, y con la esperanza de llegar de contraataque a descontar algún gol. Bélgica, por el contrario, jugó de manera mucho menos compacta, con un esquema claramente ofensivo.
¿Qué va a pasar? ¿Van a dejar de jugar ofensivamente, o van a seguir con su estrategia? Pienso que van a ir un poco más atrás, aunque no tanto como Suiza o, ni hablar, Irán. Esto generaría muchas oportunidades de gol, pero la inmensa mayoría van a ser frustradas por su excelente arquero. Va a haber muchos tiros y pocos goles. Pero si Argentna maneja el partido y evita los contraataques, la victoria va a llegarle por decantación.
Bélgica va a ser un rival diferente a los otros cuatro anteriores. Los demás equipos con los que se cruzó Argentina jugaban como "seleccionados chicos"; es decir, aquellos grupos temerosos que se amontonan en el área propia tratando de terminar el partido de la forma menos vergonzosa posible, y con la esperanza de llegar de contraataque a descontar algún gol. Bélgica, por el contrario, jugó de manera mucho menos compacta, con un esquema claramente ofensivo.
¿Qué va a pasar? ¿Van a dejar de jugar ofensivamente, o van a seguir con su estrategia? Pienso que van a ir un poco más atrás, aunque no tanto como Suiza o, ni hablar, Irán. Esto generaría muchas oportunidades de gol, pero la inmensa mayoría van a ser frustradas por su excelente arquero. Va a haber muchos tiros y pocos goles. Pero si Argentna maneja el partido y evita los contraataques, la victoria va a llegarle por decantación.
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